Escucho lejos la voz, si le dijo que tenía algo que comprar, ah que cabeza la mía que ya no me acuerdo.
Sin nada en las manos, vacías, sueltas y libres salio a buscar algo que ya no se acuerda.
La noche la persigue, no se da cuenta, camina detrás muy suave sin ruidos ni gestos, el silencio es profundo ella no sabe que allí va caminando su noche.
Tobía un rayo de sol la guía
Mujercita, de pasitos cortos, de cabeza volada, cada día
Vas y vienes por el mismo camino
Temprano abrazándote al sol y en las tarde bailando con la primera estrella del lucero
No importa que fuera que tenía que hacer. Para donde iba su camino, feliz va, porque nada teme soy es feliz.
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hoy
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